lunes, 1 de mayo de 2017

Reseña "Todos deberíamos ser feministas" de Chimamanda Ngozi Adichie

Título: Todos deberíamos ser feministas
Autora: Chimamanda Ngozi Adichie
Editorial: Literatura random house
Páginas: 64
Precio: 4,90 euros
Género: Ensayo
ISBN: 9788439730484


SINOPSIS

Un libro que recoge el trascendental y emblemático discurso que dio la autora en su TEDx Talk sobre lo que significa ser feminista en el siglo XXI.
Ser feminista no es solo cosa de mujeres. Chimamanda Ngozi Adichie lo demuestra en este elocuente y perspicaz texto, en el que nos brinda una definición singular de lo que significa ser feminista en el siglo XXI. Con un estilo claro y directo, y sin dejar de lado el humor, esta carismática autora explora el papel de la mujer actual y apunta ideas para hacer de este mundo un lugar más justo.
«Hoy me gustaría pedir que empecemos a soñar con un plan para un mundo distinto. Un mundo más justo. Un mundo de hombres y mujeres más felices y más honestos consigo mismos. Y esta es la forma de empezar: tenemos que criar a nuestras hijas de otra forma. Y también a nuestros hijos.»

OPINIÓN
Voy a empezar dejando claro que esta "reseña" realmente no va a ser una reseña como tal, puesto que este es un libro muy diferente a los libros de los que suelo hablar en este blog. Este libro es la transcripción de una charla de la feminista nigeriana Chimamando Ngozi Adichie en una conferencia de hace unos años, en la que habla de, como no, feminismo. No es una historia ni un libro de poemas, es una reflexión en toda regla de la situación de la mujer en el mundo en el siglo XXI, y como tal reflexión que es no es algo que yo pueda puntuar -como sí hago cuando hablo de cualquier otro libro-, pero sí es algo que puedo aplaudir. Y que hago hasta tener las palmas de las manos en carne viva.
No me voy a extender demasiado, porque a veces con pocas palabras se puede expresar muchísimo más que extendiéndose en un tema durante horas y horas, como demuestra este libro: en unas míseras 64 páginas y la letra muy grande, es capaz de expresar más que cualquier ensayo de cientos de páginas. Como he dicho, la autora habla del feminismo. Primero, lo explica. Sin condescendencia, sin menospreciarte por no saber lo que realmente es, sin hacerte sentir culpable por tu ignorancia. Te lo explica sabiendo que es una palabra que no llega a todos los rincones, una palabra que mucha gente no se moleta en explicar a los niños, una palabra que has podido oír puesta en un contexto erróneo. Y te dice que el feminismo es igualdad de géneros y es libertad para la mujer. Y, segundo, te explica por qué necesitamos el feminismo. Por qué debes ser feminista. La autora -y, en verdad, todos nosotros- se ha encontrado en su alrededor, sin necesidad de irse muy lejos, cientos de casos de machismo, algunos sutiles y otros mucho más obvios, y nos habla de alguno de ellos y cuál es la repercusión real que tienen en la sociedad estos comportamientos. Las mujeres pueden trabajar dentro de casa, fuera de ella o en ambos lugares, mientras lo elijan libremente, pero esa no es la realidad para la mayoría, puesto que vivimos en una sociedad que intenta anular la capacidad de la mujer que menos le interesa que tenga al hombre. A las mujeres se las ha enseñado a ser sumisas, a no alzar su voz, a obedecer, a no demostrar ningún tipo de agresividad o, en general, carácter. A las mujeres se las hace creer que no pueden ser líderes. Se les dice como vestir. Se les dice de qué temas hablar. Para las mujeres, la virginidad parece que tiene que ser un tesoro; para los hombres, un lastre. Y eso es sexismo. La desigualdad salarial, el abuso sexual y el maltrato de género, entre muchos otros problemas, son horribles consecuencias de los prejuicios que tenemos, de las falsas creencias implantadas que portamos, creencias como que las diferencias biológicas entre hombres y mujeres -que existen- son excusas validas para justificar la diferencia social, económica y cultural -que no debería existir- entre estos.
Chimamanda es realista: hemos avanzado, pero no lo suficiente. Queda mucho por hacer. Pero se superarán todos los obstáculos, y el primer obstáculo a superar es la palabra feminista en tono despectivo que se implanta en los labios de la gente que no cree o no quiere creer que es algo bueno. Si te dicen eres feminista (o aliado feminista) da igual el tono que usen, la cara que pongan o la intención con que lo digan, tú contestarás gracias, porque te están llamando luchadora o luchador.
Recomiendo este libro porque es uno de esos libros que todo el mundo debería leer. Tenemos muy obstruida la vena de la empatía y seguimos intentando negar la existencia de algo que ahoga a muchas personas día a día, así que es agradable y muy necesario libros como este. Dadle una oportunidad y no os arrepentiréis.

lunes, 17 de abril de 2017

Reseña "Cuentos extraños para niños peculiares" de Ransom Riggs

Título: Cuentos extraños para niños peculiares
Autor: Ransom Riggs
Editorial: Alfaguara
Precio: 18,95 euros
Páginas: 248
Género: Fantasía
ISBN: 9788420485744

SINOPSIS

Antes de que Miss Peregrine les diera un hogar, la historia de los Peculiares se escribía en los Cuentos.
Los cuentos tradicionales siempre contienen una verdad. Y esta colección de cuentos extraños y maravillosos esconde algunas verdades del mundo peculiar. Sus historias son habitadas por princesas de lengua bífida, caníbales amables, damas amigas de fantasmas... Sus páginas esconden información vital para los niños peculiares e incluso pistas para localizar bucles temporales.
¿Te atreverás a leer estos Cuentos extraños para niños peculiares? Millones de lectores de todo el mundo han quedado prendados del universo peculiar: un mundo de fantasía fascinante y envolvente que te atrapará y no te dejará escapar...

OPINIÓN
No me voy a extender mucho en esta reseña porque, aunque el libro no ha estado mal y si es cierto que se lee muy rápido, no me ha causado demasiado impacto.
Este libro, que ya aparecía en la segunda novela de la saga de Miss Peregrine como parte de la historia, es una recopilación de cuentos del "folklore peculiar", por llamarlo de alguna manera. Es cierto que para entender plenamente qué son los peculiares y el porqué de los personajes de los diferentes relatos tienes que haber leído la saga de Ransom Riggs o, como mínimo, saber de qué va, pero las historias en sí -sin contar anotaciones o prólogo- puede disfrutarlas cualquiera.
Obviamente, hay historias mejores y peores, pero realmente no ha habido ninguna que me deje una huella mayor de lo normal o que me encandile plenamente. Supongo que yo esperaba otra cosa. A ver, los relatos no están exentos de connotaciones un poco crudas y tienen su puntito grotesco, es cierto, pero no dejan de ser relatos infantiles y se nota eso, que van dirigidos a niños. No es que esto en sí sea algo malo para nada, pero a mí me ha supuesto un obstáculo para disfrutar de la obra plenamente. Puedes sacarle jugo a las historias y ver la crítica que cada una hace, una especie de moraleja para adulto acerca de diversos temas, pero a mí todo me ha seguido pareciendo azucarado. Quizá si tuviera unos pocos años menos estos cuentos me hubieran encantado, sobre todo porque no suelen ceñirse a la regla del principe, la princesa y el dragón que tan manida está y que tan poquísimo me llamaba la atención en mi infancia. Originalidad es una cualidad que no se le puede negar a este libro. Pero la cuestión es que al comprarlo yo esperaba abrir las tapas y encontrarme un Allan Poe del siglo XXI, con mucho más macabrismo del que hay y un estilo adulto, como mínimo juvenil, más marcado, porque las novelas a las que hace referencia esta antología, las de Miss Peregrine, sí que tienen ese estilo. No quiero entrar en el debate de si la literatura infantil tiene menos calidad porque me parece que esto es una falacia y que hay obras adultas aburridísimas y obras para niños súper enriquecedoras que a día de hoy disfruto -y viceversa-, no penséis que es clasismo literario, porque en verdad es simplemente decepción porque yo esperaba otra cosa y entonces no puede darle la nota que querría haberle dado.
Sin embargo, tampoco puedo decir que perdiese el tiempo porque no dejó de ser una lectura muy entretenida y amena que además se acaba en un suspiro. Juzgándolo objetivamente, puedo decir que es la clase de obra que me hubiera encantado tener de niño por los cuentos tan diferentes que contiene, disfrutarla y volver a ella años después, de adulto, con mayor conciencia de la moraleja entre líneas que se puede leer entre las fábulas, captando lo que no se sabe captar con ojos inocentes. Cualquiera  que conozca la obra de este modo podrá enamorarse, porque la verdad es que no tiene desperdicio.
Y debo hablar del maravilloso cuidado de la edición. La tapa dura con una portada preciosa y, en el interior, unas ilustraciones preciosas y unos comienzos de capítulos muy cuidados hacen de Cuentos extraños para niños peculiares una pequeña joya no solo en contenido sino también en forma. Vivan las ediciones así de curradas. Mi estantería es ahora un poquito más bonita.

PUNTUACIÓN
6,5/10

miércoles, 12 de abril de 2017

Qué veo (nº6): especial series

Luke Cage, de Cheo Hodari Coker
3,5/10
Decepcionante. Esa es la palabra para la primera temporada de Luke Cage. Personalmente, sabía que no iba a estar a la altura de Jessica Jones, pero esperaba por lo menos algo mejor que esto. Para mí la serie ha representado perfectamente el Marvel más realista, que deja de lado los supervillanos y pone en su lugar a mafiosos, pero esa es la cara de Marvel que más me aburre. Mucha acción, sí, pero poco llamativa: nada que vaya más allá de las peleas a puñetazo limpio cada cinco minutos, que ya resultaban manidas. No está mal hilada, no tiene una estructura mal hecha y tiene diálogos buenos, pero a mí me ha parecido muy lenta y me ha aportado poco.

13 Reasons why de Tom McCarthy y Selena Gomez
9/10
Por una vez en mi vida no he empezado una serie de moda el último, sino que la empecé casi el mismo día que Netflix la sacó (yo pensaba que iba a ser una película, por cierto), y ya que esta serie ha sido un boom, creo que es importante que hable un poco de ella. Mirad, probablemente no sea una serie tan buena, pero a mí me ha encantado. Al final del tercer episodio ya estaba enganchadísimo. El argumento es muy original y la forma en que va resolviéndose todo y se va explicando el porqué del suicidio de Hanah (a cuentagotas, adelantando detalles de lo que luego se matizará en profundidad, dejando lo más importante para el final pero sin hacer episodios insustanciales) te mantiene en vilo y sin poder evitar darle a reproducir el siguiente capítulo nada más se acaba uno. Para mí, lo mejor es el protagonista, Clay, con el cual he empatizado un montón -me ha gustado mucho la interpretación del actor, además- y, por supuesto, el mensaje de crítica que conlleva. Crítica al acoso en las aulas, al maltrato que recibe la mujer con respecto a como viva su sexualidad y otros aspectos de su vida, una llamada a que el suicidio nunca debería ser una opción. La recomiendo mucho, aunque el final me haya decepcionado un poco y alguna que otra interpretación me haya dejado algo frío.

Sherlock, 1ª temporada, de Steven Moffat y Mark Gatiss
7,5/10
Lo mejor de esta serie es que puedes ver una temporada en un fin de semana sin renunciar a tu vida social, como me pasó a mí. Cada temporada está compuesta por tres episodios que son como películas cortas, de una hora y media, y donde se puede ver como este Sherlock Holmes del siglo XXI resuelve casos de lo más creepys. Solo he visto la primera temporada, y aunque no me ha parecido tan arrolladora como a todo el mundo, sí que la he disfrutado mucho, los personajes me han llamado la atención y, como no se me ha hecho pesada, seguiré con ella. Tengo ganas de más misterios, sobre todo si los protagoniza Benedict Cumberbatch.

American horror story: hotel, de Brad Falchuk y Ryan Murphy
7,5/10
Y llegó la temporada de la Gaga.
Sinceramente, la cantante era desde luego lo que más curiosidad me producía de esta temporada, aunque Hotel finalmente no estuvo nada mal y hubo otras cosas que me gustaron a parte de ella. Eso sí, he de admitir que conforme pasan las temporadas de esta serie se va disminuyendo los niveles de terror hasta que casi son inexistentes, y en esta historia parecen haberse sustituido por grandes cantidades de... hum... sexo, supongo. Sexo algo sangriento, pero sexo al fin y al cabo. Ninguna temporada parece estar al nivel de la primera, pero más allá de eso no deja de ser una de mis series favoritas porque me parece súper entretenida, muy rápida de ver y siempre está sacándose nuevas líneas argumentativas de la manga y personajes muy bien perfilados(aunque no niego que a veces le faltan desarrollo a sus historias) que hace que me siente irremediablemente atraído a saber qué pasará en el siguiente episodio, y, por supuesto, cuál será la trama de la siguiente temporada.
P.D: Por si lo dudáis, mi personaje favorito de esta temporada es La Condesa, por supuesto.
P.D: Eso sí, sin Jessica Lange esta serie ya no es lo que era.

American horror story: Roanoke, de Brad Falchuk y Ryan Murphy
7/10
No tengo mucho que decir de esta temporada que no haya dicho justo arriba de la anterior. De hecho, no iba a ponerla en este post pero la acabé anoche y me he animado a ello. Es la temporada que peor hilada está, en mi opinión, aunque cuyo formato resulta más original. El reparto esta vez no resulta muy brillante ya que la mayoría de mis actores favoritos de esta serie solo se involucran como una participación especial o el personaje que interpretan resulta demasiado tenue -a muchos les falta desarrollo-. Sin embargo, es también rapidísima de ver y muy entretenida, por no mencionar que ir descubriendo las conexiones que tiene con respecto a otras temporadas (hay una sorpresita al final que me encantó) ha hecho que esta temporada me gustase a pesar de todo. Además, he leído por ahí que a partir de ahora todas las temporadas estarán conectadas unas a otras de alguna forma y, de ser esto verdad, estoy muy ilusionado con la idea.

 Abstract de Scott Dadich
8/10
Es de lo más rarito que os muestro hoy, porque esta "serie" son ocho capítulos documentales dedicados a genios del amplio campo que es el diseño. Cada capítulo habla de un área de esta materia (Ilustración, diseño de calzado, de coches, de escenarios, arquitectura, decoración de interior, fotografía y diseño gráfico) y se centra en el trabajo de un artista de referencia en tal campo, contado de primera mano por dicho artista. Inspirador a más no poder para todo aquel que se vea irremediablemente atraído al trabajo creativo y muy entretenido incluso para el que no.

Scream queens, segunda temporada, de Brad Falchuk y Ryan Murphy.
4/10
Bastante decepcionante. Me gustó mucho más la primera temporada, tenía más encanto e incluso me hacia sentir cierta intriga. Esta ha sido surrealista en el mal sentido de la palabra, no de una forma planeada, sino de una forma que da lugar a pensar que han puesto veinte ideas escritas en papelitos en un tarro y las han ido colocando a empujones a lo largo de la historia conforme las sacaban. Solo puedo salvar que han sido pocos episodios con lo cual no me he aburrido durante mucho tiempo, que me encanta el espíritu maquiavélico de las Chanel -sobre todo Chanel nº1, estoy muy enamorado de Emma Roberts- y las formas de matar tan chulas y sangrientas que son capaces de inventar los directores.

Una serie de catastróficas desdichas de Daniel Handler
3/10
No me he leído los libros ni he visto la fantabulosa película con Jim Carrey -lo cual parece ser una prueba de fuego para pasar la infancia-, pero nada más salió la serie me vi irremediablemente atraído por ella. A veces la intuición falla.
Que sí, que tendrá mucho encanto, pero a mí me ha aburrido mucho. Lo único destacable son las actuaciones de los actores, sobre todo de los jóvenes que para serlo lo hacen muy bien. Bueno, y de Neil Patrick Harris, como no. Pero el resto, bueno... para mí, ha sido un poco perder el tiempo. No la he odiado, no me malinterpretéis, pero la hubiera disfrutado mucho más si tuviera la edad del público a la que se supone que va dirigido. Aunque eso tampoco implica que no pueda gustar a mayores -de hecho, gente de mi edad ha sido la que me la han recomendado-.

Skins, primera temporada, de Jamie Brittain y Bryan Elsley
6/10
No voy a explayarme mucho en esta "reseña" porque la primera generación de Skins corresponde a las dos primeras temporadas de la serie y, por ahora, yo solo he visto la primera, así que supongo que solo he visto "la mitad" de la historia. Mejora con el paso de los episodios, pero solo porque en los primeros lo único que podía pensar acerca de la serie es porque tenía tanto éxito. No me estaba gustando nada. Sin embargo, progresivamente me fui metiendo más en la historia y, aunque la serie no acabó de encajar conmigo, me gustó lo cruda que es en ciertos aspectos y el final me hizo querer ver la segunda temporada, que empezaré en poco tiempo. Ni la odio ni la amo.

Black Mirror. primera y segunda temporada, de Charlie Brooker
6/10
Debo admitir que fue un poco decepcionante. Rápida de ver, puesto que las temporadas son cortísimas, pero me dejó con sabor a poco. Es muy original y está muy bien cuando no tienes tiempo de seguir una trama lineal, cada episodio presenta un escenario diferente cuyo único punto en común es el hecho de que la tecnología causa, de alguna manera, estragos en la vida de los personajes, y eso te invita a una reflexión, pero... No sé, supongo que esperaba algo más. Algo más grotesco, probablemente. Y no es que los diferentes argumentos no sean lo suficientemente enfermizos como para llamar mi atención, al contrario, pero a la hora de ponerlos en práctica, de desarrollarlos... Me he quedado con la sensación de que a la mayoría de los episodios les ha faltado algo. Sin embargo, por ahora solo he visto las dos primeras temporadas y probablemente continúe, porque no deja de ser bastante interesante el debate acerca de nuestro uso de la tecnologías que abre Black Mirror.

Y hasta aquí la entrada especial de series que quería hacer. Me he dejado algunas en el tintero y me estoy viendo otras tantas (Riverdale, por ejemplo), pero esas ya las comentaré en posts siguientes de esta sección, junto con películas, que también he visto decenas de las que no he dicho nada. Si tenéis opinión sobre alguna de estas series o queréis recomendadme, adelante, soy todo oídos.

sábado, 11 de marzo de 2017

Reseña "El guardián entre el centeno" de J.D Salinger

Título: El guardián entre el centeno
Autor: J.D Salinger
Editorial: Alianza
Género: Realismo
Precio: 10,20 euros
Páginas: 288
ISBN: 9788420674209

SINOPSIS


Las peripecias del adolescente Holden Cauldfiel en una Nueva York que se recupera de la guerra influyeron en sucesivas generaciones de todo el mundo. En su confesión sincera y sin tapujos, muy lejos de la visión almibarada de la adolescencia que imperó hasta entonces, Holden nos desvela la realidad de un muchacho enfrentado al fracaso escolar, a las rígidas normas de una familia tradicional, a la experiencia de la sexualidad más allá del mero deseo.

OPINIÓN
Quería leer este libro, tenía muchas ganas desde que me propuse ampliar mis horizontes lectores más allá de la literatura juvenil actual. Y no por el amor que el asesino de John Lennon le procesaba, sino porque me habían hablado muy bien de él. Ya sabía que este es ese libro que tienes que leer cuando eres adolescente, pero no un adolescente cualquiera, sino un adolescente nivel doctorado universitario: inadaptado, cansado, un trote entre ser un intensito y ser un nihilista, perdido y solo (a pesar de toda la gente que pueda haber alrededor). Leer este libro puede doler, porque todo lo que Holden Cauldfield haga mal, todo lo mucho que le reprochen como nada le llena, te lo estarán reprochando a ti también. Sí, es cierto que a esta novela, en mi opinión, le falta algo. Quizá un argumento sólido al que atenerme. O quizá simplemente necesitaría más frases de las que se clavan dentro de ti, que te hagan sentirte más conectado al protagonista, que justifiquen por qué tú eres Holden. Pero a pesar de ese algo que le falta a la novela, no deja de contar la noche de reflexión que todos, en el fondo, vivimos, de una forma en la que todos, en el fondo, nos gustaría vivir.
Porque en El guardián entre el centeno no ocurre nada. El protagonista se dedica a pasear, a dar tumbos y bandazos contra paredes, hiriéndose, dejándose la piel a impulsos, siendo, sinceramente, un tonto. Pero tonto de los de verdad. No es una situación en la que te vendan lo que le acaba de pasar al protagonista para explicar lo que va a empezar a hacer, no es una estructura, es un día más en su vida. Casi causa un poco de angustia pensar que ese puede ser su día a día: su forma de (no) pensar y su forma de actuar. Pero en el fondo por este motivo (y muchos otros), todos somos Holden Caulfield.
Esta es una novela que se escribió en los sesenta, un libro para niñatos irascibles de la época a los que lo único que les llenaba era tener a alguien con quien quejarse de todo, entonces, ¿por qué a día de hoy, es un libro que se puede leer con la impresión de que fue escrito ayer? ¿Por qué sigue provocando los mismos sentimientos y hablando pestes de lo mismo de lo que hablan pestes sus lectores? Porque más allá del niñato de inmadurez facilona que es su protagonista, en él se puede ver la capacidad de hacerse preguntas. Preguntas sobre por qué creemos que está bien algo que le sienta tan mal a la gente, preguntas sobre ponerse en camino de un sitio sin saber ni siquiera qué sitio es (y mucho menos, si te parecerá un buen sitio), preguntas acerca del comportamiento de la gente, preguntas acerca de si es problema de ellos, o el problema eres tú. Sí, su protagonista será un niñato, pero es un niñato mucho más lleno de verdad que el ambiente en el que se mueve, incluso aunque a veces actúe con esa falsedad que tanto, tantísimo, critica de la gente de su alrededor. Hasta la exasperación considera a todos falsos, falsos, falsos, en su forma de comportarse y en su forma de reaccionar como todos esperan que reaccionen, y él se ve irremediablemente arrastrado a comportarse como un falso también, y eso le duele.
Es curioso como en la odisea urbana del protagonista van apareciendo distintos personajes que tienen su propia historia de forma velada. En un susurro, el protagonista los describe por encima, y da detalles de ellos que hacen volar la imaginación para imaginarnos una verdad escondida detrás de las intervenciones que hacen. Prostitutas, falsas amigas, amienemigos, hermanas pequeñas con la ternura de un bebé y la madurez de una madre, profesores con ojos de pena... todos juegan un rol en el sinsentido que supone El guardián entre el centeno.
La narración es en primera persona desde el punto de vista de, como no, Holden. Su pobre vocabulario se ve en la repetición de la palabra "jo" hasta la saciedad y en las ideas inconexas entre sí que intenta transmitir infructuosamente de forma clara, a fin de hacerse entender. En su mundo, nunca lo consigue, en el nuestro, en el de sus lectores, sí. Una narración acorde con la historia que se cuenta.
Sé que una reseña en la que todos los puntos que se intenten analizar vayan dirigidos al protagonista es rara, pero eso es esta novela. Esta novela es Holden Caudfield. Como he dicho: sin argumento, sin estructura. Con un aspecto pasivo pero pataleando de rabia y dando tumbos por Nueva York. No hay más que decir, ni siquiera voy a intentar ponerle una nota numérica, como me ha pasado otras veces. Cierto, me ha faltado algo, pero la lectura me ha más que merecido la pena. Me ha gustado leyéndola, me ha fascinado analizándola y me ha hecho pensar escribiendo sobre ella. Solo sé que El guardián entre el centeno es un libro que, de haber leído dentro de cinco años, me hubiera matado de rabia por no haberlo descubierto ahora. No voy a hablar de edad, no voy a decirle a nadie que se le ha pasado el arroz para esta lectura, pero si voy a decir que tengáis prisa en recibir esta dosis de palabras que componen la obra de Salinger si estáis un poco perdidos. Porque antes de decir que nadie os comprende debéis beber un poco de la autocompasión de Cauldfield.
Al fin y al cabo, alguien que ha inspirado tantos indipersonajes de la literatura, desde los libros de Ben Brooks hasta los amigos de Charlie de Las ventajas de ser un marginado, no puede no levantar las empatías de sus lectores.